Esta serie nace de la necesidad de hablar sobre los espacios que son nuestros cobijos, refugios, nidos o cárceles. Más en este año 2020 con toda la pandemia y los confinamientos hemos redefinido el "estar en casa" y sólo quería hacer presente estos espacios mediante la interacción humana íntima plasmada en resilentes sábanas, dibujos imborrables, machas cuestionables que jamás se van a estropear o romper. Se pueden colgar, doblar, abusar, guardar o desplegar. Se puede una revolcar en ellos si hace falta, siempre recordando que lo que llamamos Hogar es algo mutable, extraño, cambiante, lo que llamamos Hogar bien pueden ser cuatro paredes, un campo o dos brazos. Pensemos sobre lo que un Hogar es, cuál es el nuestro o si siquiera tenemos o podemos tener realmente uno. 

HOGAR